Volver a nacer en Córdoba: El arte de vivir con una bolsa y mucha vida
A veces, la vida te da un vuelco de esos que no vienen en el manual de instrucciones. Te levantas un día y, de repente, tu cuerpo ha cambiado las reglas del juego. Una cirugía, una ostomía, y esa sensación de que el mundo se ha vuelto un lugar extraño y, reconozcámoslo, un poco intimidante. Pero entonces, en medio de ese desierto de dudas, aparecen los «guardianes» de AOCOR (Asociación de Ostomizados de Córdoba) para recordarte que aquí no se rinde nadie y que, si hay que llevar una bolsa, se lleva con el mismo arte que un bolso de firma en la Feria de Mayo.
He estado sumergida en la Memoria de Actividades de 2025 de esta asociación cordobesa y, dejadme deciros, es una auténtica oda a la resiliencia. En estas páginas no solo hay datos y fechas; hay abrazos, hay aprendizaje y, sobre todo, hay mucha esperanza compartida. Porque como bien dicen sus socios: después del susto inicial en el hospital, lo que necesitas es alguien que te diga: «Tranquilo, esto no es tan malo como parece».
Aprender para florecer
El año 2025 ha sido un no parar en el Centro Cívico Poniente Sur. AOCOR no solo ofrece un hombro donde apoyarse cada jueves; ofrece herramientas. Me ha fascinado su enfoque en la formación. No se trata solo de «sobrellevarlo», sino de «vivirlo» bien. Desde talleres de nutrición —porque comer bien es el primer paso para sentirse mejor durante un proceso oncológico— hasta charlas sobre el suelo pélvico, ese gran olvidado que ellos cuidan como si fuera el jardín del Alcázar.
Pero si algo me ha hecho sonreír es la conferencia sobre «Envejecer bien: sumar vida a los años». ¡Qué maravilla de concepto! No se trata de cumplir años, sino de llenarlos de contenido, de sol y de comunidad. Porque una ostomía es solo un orificio en el abdomen, no en tu agenda social ni en tus ganas de comerte el mundo.
La ciencia al servicio del corazón
La memoria también destaca la importancia de la colaboración profesional. Ver el nombre del Hospital Universitario Reina Sofía o de figuras como el Dr. Rubio Galisteo trabajando codo con codo con los pacientes, me reconcilia con el sistema sanitario. En febrero de 2025, por ejemplo, se celebró una conferencia sobre salud urológica donde se rompieron tabúes y se resolvieron dudas en un ambiente de absoluta confianza. Porque sí, amigos, de estas cosas hay que hablar, y hacerlo con humor y naturalidad es el mejor de los medicamentos.
El valor de lo invisible
AOCOR nos recuerda que los «guardianes invisibles» son aquellos que, incluso en el calor sofocante del verano cordobés, están ahí para asegurar que nadie se sienta solo en sus vacaciones. La asociación forma parte de la FAPOE (Federación de Asociaciones de Personas Ostomizadas de España), representando a un colectivo de miles de personas que reclaman algo tan básico y tan vital como aseos adaptados y una atención humana y cercana.
¿Qué nos enseña esta memoria de 2025? Que la vida, a veces, nos obliga a reconfigurar nuestra imagen corporal, pero nunca nuestras metas. Nos enseña que la risa en un taller de manualidades o la calma tras una cita telefónica con un voluntario valen más que mil enciclopedias médicas.
Así que, si pasas por Córdoba y ves a alguien con una sonrisa que no le cabe en el pecho, quizás sea un socio de AOCOR recordando que, al final, lo único que importa es que el sol sigue saliendo para todos y que hay toda una comunidad lista para recargar tus pilas.
¡Vive la vida y explora tus posibilidades! Porque como dicen en la asociación: si no existieran dificultades, no habría éxito.

