¡Hagamos las maletas! Tu estoma no elige el destino, lo eliges tú
Por fin ha llegado ese momento del año en el que el cuerpo solo pide tierra de por medio, el rumor de las olas o el frescor de la sombra de un pino en la montaña. Hoy es 25 de junio y, oficialmente, en la gran familia de AOCOR colgamos el cartel de «Cerrado por vacaciones». Nos vamos a tomar un merecido descanso hasta el 30 de agosto, pero no podíamos marcharnos sin dejaros la mochila cargada de buenos consejos, una dosis enorme de optimismo y algún que otro recordatorio para que estos meses sean, simplemente, inolvidables.
Porque seamos sinceros: a veces, cuando se vive con un estoma, la sola idea de preparar la maleta y salir de la zona de confort da un poquito de vértigo. ¿Entrará todo en el neceser? ¿Cómo reaccionará el adhesivo con el calor? Desalojemos esos fantasmas de la cabeza de inmediato. Como bien os recordamos en nuestro cartel de este año: el estoma no te impide viajar. Tu destino lo eliges tú, no tu estoma.
El pasaporte a la libertad no lleva filtros
A veces nos autoimponemos límites que no existen en la realidad. Viajar con un estoma no solo es posible, sino que es una forma maravillosa de celebrar la vida y la salud. Ya sea una escapada al pueblo de al lado, un viaje en avión transatlántico o una ruta de senderismo por la sierra, el secreto no está en quedarse en casa, sino en una buena planificación (y en llevar siempre repuestos de más en el equipaje de mano, por si a la aerolínea le da por mandar tu maleta a Sebastopol).
Olvídate de las miradas ajenas y de los miedos obsoletos. La playa, la piscina y los chiringuitos te están esperando con los brazos abiertos. Tu cuerpo ha superado batallas increíbles; ¿de verdad vas a dejar que un chapuzón te intimide?
Manual de supervivencia veraniega: Los cuatro mandamientos
Para que disfrutes al máximo y sin sobresaltos, hemos resumido los mejores consejos de salud para este verano. Son sencillos, de sentido común, pero nunca está de más tatuárselos mentalmente antes de salir por la puerta:
1. Protección solar con frecuencia (SPF)
El sol está fantástico para darnos alegría y vitamina D, pero no queremos terminar el día luciendo como un cangrejo de río. Usa un protector solar de alta gama (SPF 50) y aplícatelo con generosidad. Recuerda tener especial cuidado con la piel que rodea el estoma si vas a tomar el sol sin la bolsa (en zonas privadas o controladas), asegurándote de que no queden residuos de crema que puedan afectar a la adherencia de tu dispositivo habitual más tarde.
2. Evitar las horas puntas de sol (12:00h a 16:00h)
A esas horas centrales del día, el sol no calienta: castiga. Es el momento perfecto para resguardarse, entregarse al noble arte de la siesta ibérica, leer un buen libro o disfrutar de una agradable charla a la sombra. Tu piel y tus niveles de energía te lo agradecerán enormemente.
3. Hidratarse a menudo con agua
¡Atención!
Deja de lado las bebidas azucaradas y los refrescos gaseosos. No solo no quitan la sed de verdad, sino que pueden alterar tu tránsito intestinal en el momento menos oportuno.
Para las personas ostomizadas, mantener una buena hidratación es vital, especialmente en verano. Lleva siempre contigo una botella de agua fresca y bebe a pequeños sorbos a lo largo del día.
4. Alimentación equilibrada
El verano invita al terraceo y a los excesos, y está bien darse un capricho. Sin embargo, intenta mantener el equilibrio. Apuesta por frutas frescas de temporada, verduras que toleres bien y comidas ligeras. Las digestiones pesadas a 38 grados a la sombra no son amigas de nadie, y mucho menos si estás de viaje.
Nos vemos a la vuelta (¡A disfrutar!)
En AOCOR nos tomamos este descanso para recargar las pilas y volver en septiembre con más fuerza, más talleres, más apoyo y la energía renovada de siempre. Nos despedimos temporalmente con la absoluta certeza de que vais a exprimir cada segundo de este verano.
Reíd, id a la playa, subid montañas, disfrutad de la familia y, sobre todo, sed rabiosamente felices. Nos vemos muy pronto. ¡Felices vacaciones a todos!

