Córdoba: El corazón del mundo late en el Reina Sofía
Hay mañanas en las que el sol de Córdoba no solo calienta las piedras de la Mezquita, sino que parece iluminar directamente el alma de quienes transitan por la Avenida Menéndez Pidal. El pasado 2 de junio de 2025 no fue un lunes cualquiera. En el Hospital Universitario Reina Sofía, ese templo de la medicina que ya es parte del ADN de la ciudad, se celebró el Día Mundial del Donante de Órganos. Y sí, hubo protocolos y autoridades, pero por encima de todo, hubo vida.
Una foto para la posteridad (y para la esperanza)
Si uno observa la imagen de familia en el vestíbulo del hospital, verá batas blancas, trajes institucionales y muchas sonrisas que no salen en los presupuestos generales, pero que mantienen en pie el sistema. Allí estaban todos: desde el personal de limpieza hasta la alta dirección, flanqueando a figuras como Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, y María Jesús Botella, delegada de sanidad en Córdoba.
El ambiente no era de solemnidad rígida, sino de esa gratitud compartida que se siente cuando sabes que estás en el bando de los buenos. Porque ser donante es, probablemente, el único club del mundo donde la cuota de entrada es la generosidad pura y el beneficio es la inmortalidad en el cuerpo de otro.
El «Efecto Córdoba» y el empuje de AOCOR
No es secreto que Córdoba tiene un idilio especial con la donación. Aquí, cuando se pregunta «¿quiere usted ser donante?», la respuesta suele ser un «sí» rotundo, casi antes de terminar la frase. En este engranaje de solidaridad, asociaciones como AOCOR juegan un papel fundamental. No son solo siglas; son personas que han visto de cerca el abismo y han decidido tender puentes de información y apoyo.
El presidente andaluz lo dejó claro: la donación es un acto de valentía que trasciende lo político. Es el triunfo de la sociedad civil organizada. Y es que, seamos sinceros, no hay mejor «marca Andalucía» que la de un hospital que lidera rankings de trasplantes mientras su personal sigue tomando el café a media mañana con la humildad del que acaba de salvar una vida antes de que se enfríe la tostada.
Más que números: historias con nombre propio
Hablamos de aumentar las donaciones y garantizar el acceso a trasplantes, pero detrás de cada dato hay un cumpleaños que se vuelve a celebrar, un abuelo que conoce a su nieto o una joven que vuelve a correr por el Vial Norte. El evento del 2 de junio fue un recordatorio de que el Hospital Reina Sofía no solo cura; este hospital regala tiempo.
La jornada sirvió para rendir un homenaje silencioso pero vibrante a los donantes y sus familias. Porque, aunque el protagonismo se lo lleven a veces los focos y los discursos, los verdaderos héroes son quienes, en su momento más oscuro, decidieron encender la luz para un desconocido.
Conclusión:
La ciencia hace su parte, los médicos hacen la suya (y con qué maestría), pero el motor de todo esto es la voluntad humana. Córdoba volvió a demostrar que su corazón es grande, pero que puede serlo aún más.
¿Te has parado a pensar alguna vez en el poder que tienes de cambiar el destino de alguien? No hace falta ser un superhéroe de Marvel; basta con decir «sí».


